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Personajes

 

Diego Rodríguez (matemático)

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Diego Rodríguez (Ciudad de México; 1569 - 1668) es uno de los personajes más importantes del periodo de ilustración científica que se vivió en México en la segunda mitad del siglo XVII. Matemático, astrónomo e innovador tecnológico que tuvo gran influencia sobre la comunidad científica que apareció en ese periodo.

En 1613, ingresó como fraile a la orden de la Merced y en 1620 inició sus estudios astronómicos y matemáticos. Fue tan destacado que el claustro de la Universidad Real y Pontificia lo eligió para ocupar la primera Cátedra de Astrología y Matemática, en 1637. Numerosos médicos, ingenieros y agrimensores fueron beneficiarios de sus modernas enseñanzas. Además, participó en muchas obras de ingeniería importantes para la Ciudad de México, como la construcción de los campanarios de la catedral o el gran desagüe que ayudó a prevenir las grandes inundaciones que ocurrían frecuentemente en la ciudad.

El padre Rodríguez muestra en sus escritos una desvinculación de las ciencias exactas de la metafísica y la teología. La comunidad científica encabezada por él en México aceptó estos cambios radicales unos 30 años antes de que lo hicieran sus colegas españoles. Esta ventaja se debe, en parte, a que los libros de ciencia moderna provenientes de países protestantes, eran rechazados por los censores de España, por lo que los libreros, para no perder sus inversiones, los enviaban de contrabando a América. Melchor Pérez de Soto, miembro de la comunidad encabezada por Fray Diego y maestro mayor de obras de la catedral, sufrió un proceso inquisitorial gracias al cual llegó hasta nuestros días el catálogo de su biblioteca, con más de 1660 volúmenes; muchos de los cuales trataban sobre ciencia moderna de la Europa contemporánea, junto con muchos otros de contenido tradicional.

Fray Diego escribió numerosas obras, algunas de ellas verdaderas aportaciones revolucionarias a las matemáticas (como su extenso tratado sobre logaritmos), la astronomía y la ingeniería, además de tratados tecnológicos, como el que trata de la construcción de relojes precisos. Muchas de estas obras fueron desarrolladas para sus propios cursos en la universidad, otras fueron hechas para apoyar sus propias investigaciones, como el tratado para la predicción y medición exacta de los eclipses, que sería fundamental para el cálculo preciso de las posiciones geográficas (longitudes) ya que un eclipse permite sincronizar la hora en que se registró el suceso en distintos lugares geográficos.